lunes, 5 de marzo de 2012

Nos vamos, pero nos quedamos

"Tipi", National Museum of the American Indian, Manhattan

Otra vez me encuentro tocando puertas para entrar a casas llenas o vacías, ocupadas o desmanteladas, polvorientas o recién pintadas. Me encuentro buscando casa y aúnque no deba desembocarme, no me puedo contener: se vendió por fin nuestro apartamento (después de dos años en el mercado) y nó sabemos a dónde ir.

Y es así cómo comienza la búsqueda, sin atormentarme todavía con el pensamiento de cómo empacar ocho años de historia, incluyendo dós nuevos miembros del clan, y restando la fuerza y las manos dispuestas que siempre tenía antes... (antes del clan). Sin pasar a mencionar siquiera la caravana que se lleva por dentro al tener que arrancarme a mi misma de este nido que tanto añoro, dónde nacieron mis pichoncitos, y volar con rumbo incierto por las calles de Brooklyn.

Tigre en un parque de Bedford-Stuyvesant, Brooklyn

Entonces pues, estamos buscando apartamento para mudarnos la primera semana de abril. Andamos expandiendo nuestros horizontes lanzándonos a explorar el resto del Brooklyn que aún no conocemos. El aire es frío y espeso en ésos sábados de 40 grados en que deambulamos por las aceras de las inexploradas partes de ésta ciudad. Barajamos los variados elementos que componen la búsqueda de un lugar dónde vivir y conjugamos las variables de la búsqueda.

Anfiteatro en Tompkins Park, en el corazón de Bedford-Stuyvesant, Brooklyn

Es imposible precisar dónde radica realmente el valor de las cosas, de los lugares, de los espacios. La tierra, las paredes de ladrillos, el empañete de cemento, los pisos de madera, las capas inagotables de pintura que recubren décadas inciertas de historia. La calle, el bloque, el sector del vecindario del barrio de Brooklyn.

Ballena en un parque de Crown Heights, Brooklyn

Al llegar a casa nos preguntamos qué es lo que realmente buscamos, cuál es el significado de la palabra casa, hogar, aposento, morada. Y respondo con el cliché: hogar es allí dónde estén mis amores, mi esposo y mis hijos, el clan.

E irremediablemente me quiero quedar aquí, dónde está nuestra historia, dónde nacieron mis hijos, ese lugar al que mi hijo le llama: "la casa de Brooklyn, dónde hay muchos colores"

Taína y Tenoch en la que hoy llamamos "casa""

Esta pieza ha sido seleccionada para aparecer en la sección de “Ellas dicen” del blog de Telemundo 51.